De acuerdo con el feng shui -arte de origen chino-, al seguir sus claves en el hogar se creará un ambiente de armonía, para la entrada de nuevas energías y atraer la abundancia. Este arte involucra interiores y exteriores, mucho se enfatiza en lo primero sin embargo poner atención y cuidado en el exterior es de suma importancia, la puerta es parte de ello.

La puerta principal, como el camino que lleva a ella deben cuidarse especialmente, el material y el aspecto de la misma pueden influir en la forma en la que la energía entre o se escape. El aspecto de la puerta debe comunicar que se da la bienvenida a las cosas, reflejar orden, limpieza y que esté despejado para acceder fácilmente.


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La limpieza de las puertas es algo que a menudo se descuida, para no bloquear el paso de energía y prosperidad conviene limpiarla a menudo. Pero una puerta limpia no basta, esta debe ser atractiva, captadora de miradas lo que derivará en ser captadora de energía y de riquezas, cuanto mayor sea la atracción será más positivo.

Además de lo anterior, una puerta debe ser fácil de identificar, es decir que tenga un número y esté localizable y completo. De contar con un timbre es básico que éste sirva, de no ser así la energía no tiene cómo llamar a la puerta y se escapa, igualmente de acuerdo al feng shui no deben mantenerse aparatos o electrónicos descompuestos así que es buen momento para pensar en arreglar tu timbre. Como activador de energía puedes colocar una planta de cada lado de la puerta principal.

En cuanto a los materiales, el metal es un elemento positivo en el hogar por dos factores: mantiene la creatividad y la forma de relacionarnos con los hijos. Además, tener este elemento en casa en particular en la puerta invita a la reflexión, la tranquilidad, el éxito en las finanzas y en los negocios. El metal puede estar en elementos como la puerta o bien en accesorios, ya sea: acero, aluminio, plata, cobre, laton y hierro.